«Tengo varios pequeños bultos en el pecho y el cuello que me preocupan» 😰
«Al principio era uno solo, pero parece que han ido aumentando» 📈
«¿Qué enfermedad es esta? ¿Puede contagiarse a otras personas?» 🤔
¿Se encuentra en alguna de estas situaciones?
Si le aparecen varios pequeños bultos de color amarillo pálido o del tono de la piel en el pecho, el cuello o las axilas, es posible que se trate del quiste sebáceo, una enfermedad cutánea.
⚠️ Si se deja sin tratar, los quistes pueden aumentar en número o provocar inflamación.
El quiste sebáceo es una afección cutánea benigna que no es infrecuente, aunque se confunde con frecuencia con el quiste epidérmico (ateroma) u otras lesiones, por lo que no son muchas las personas que disponen de información correcta al respecto. Además, dado que suelen aparecer en múltiples unidades, no son pocos los pacientes que se preocupan pensando: «¿Seguirán aumentando?».
En IC Clinic Ikebukuro realizamos un diagnóstico preciso y un tratamiento adecuado del quiste sebáceo. Nos esforzamos por acompañar a cada paciente en sus preocupaciones y ofrecerle un entorno de confianza para recibir el tratamiento.
En esta página explicamos en detalle qué es el quiste sebáceo y describimos de forma comprensible los métodos de tratamiento disponibles. No lo deje solo con sus dudas: adquiera primero los conocimientos correctos y dé el primer paso hacia un tratamiento adecuado.
🔍 ¿Qué es el quiste sebáceo?
El quiste sebáceo es un tumor quístico benigno que se origina en las glándulas sebáceas, encargadas de secretar el sebo cutáneo [1,2]. Denominado formalmente «quiste sebáceo» (sebaceous cyst), se clasifica como un tipo de tumor de los anexos cutáneos [1,11]. Se trata de una afección cutánea relativamente poco frecuente, que representa aproximadamente el 1-2% de todos los tumores cutáneos [2,14].
Los quistes sebáceos solitarios se presentan de forma esporádica; sin embargo, cuando son múltiples, se sospecha fuertemente su asociación con enfermedades hereditarias [4,5,7]. En particular, en síndromes tumorales hereditarios como el síndrome de Muir-Torre, la presencia de múltiples tumores sebáceos es una manifestación cutánea característica bien conocida [4,5,9,10].
📊 Epidemiología y frecuencia de aparición del quiste sebáceo
El quiste sebáceo es una enfermedad relativamente poco frecuente; se estima que la tasa de incidencia anual es de aproximadamente 0,5 a 1 caso por cada 100.000 habitantes [2,14]. No se observan diferencias significativas entre sexos, y aunque la distribución por edades es amplia, los casos tienden a presentarse con mayor frecuencia a partir de la edad adulta [1,2].
Las localizaciones preferentes corresponden a zonas con abundantes glándulas sebáceas: la región pectoral anterior (aproximadamente el 40%), la axila (aproximadamente el 25%) y el cuello (aproximadamente el 20%), en ese orden [14]. También pueden aparecer en la cara y el cuero cabelludo; en estas localizaciones, es necesario considerar la posibilidad de un desarrollo secundario a partir de un nevus sebáceo [15,17].
🧬 Genética y biología molecular del quiste sebáceo
Los quistes sebáceos solitarios suelen ser esporádicos; en cambio, en los quistes sebáceos múltiples los factores genéticos desempeñan un papel importante [7]. Se han descrito mutaciones en el gen de la queratina 17 (K17) con herencia autosómica dominante, y se considera que dicha mutación provoca una alteración en la diferenciación de las glándulas sebáceas [7].
Asimismo, en el síndrome de Muir-Torre, las mutaciones en los genes de reparación de errores de emparejamiento del ADN (MSH2, MLH1, MSH6, PMS2) determinan la asociación característica entre tumores sebáceos y neoplasias viscerales (en especial, cáncer colorrectal) [4,5,9,10]. En este síndrome, los tumores sebáceos —incluidos los quistes sebáceos— tienen un significado relevante como signos cutáneos de alerta [5,13].

🔬 Características histopatológicas y diagnóstico
Las características histopatológicas del quiste sebáceo son una pared quística formada por células sebáceas maduras y la presencia de material de tipo sebáceo en su interior [2,12]. Desde el punto de vista inmunohistoquímico, los marcadores sebáceos adipofilina (adipophilin) y perilipina-1 (perilipin-1) resultan positivos, lo que es útil para confirmar el diagnóstico [2,12].
El diagnóstico diferencial más importante es la distinción respecto al quiste epidérmico (ateroma) [1,3]. Mientras que el quiste epidérmico presenta un orificio puntiforme central (umbilicación), el quiste sebáceo carece de dicha umbilicación [1]. Además, la tendencia a la presentación múltiple del quiste sebáceo constituye otro dato orientativo para el diagnóstico diferencial [14].
❓ Causas del quiste sebáceo
Se considera que el quiste sebáceo se origina por la obstrucción del orificio o del conducto de la glándula sebácea (glándula que secreta el sebo en la superficie cutánea) [1,2]. En los casos solitarios, la etiología no es hereditaria y se atribuye con frecuencia a una obstrucción secundaria del conducto por traumatismo o inflamación [1].
Por otro lado, en los quistes sebáceos múltiples los factores genéticos son determinantes; se han descrito mutaciones en el gen de la queratina 17 (K17) con herencia autosómica dominante [7]. Esta mutación génica provoca una alteración en la diferenciación del sistema folículo-glándula sebácea, dando lugar a la aparición de quistes sebáceos múltiples [7].
También puede producirse el desarrollo secundario de quistes sebáceos a partir de un nevus sebáceo (nevus sebaceus) [15,17]. En este caso, los cambios hormonales que ocurren a partir de la pubertad activan el nevus sebáceo y pueden originar diversos tumores sebáceos (quistes sebáceos, adenomas sebáceos, carcinomas sebáceos, entre otros) [15,17].
⚡ Síntomas del quiste sebáceo
Las localizaciones preferentes del quiste sebáceo son zonas con abundantes glándulas sebáceas: la región pectoral anterior, la axila y el cuello [1,14]. Se manifiesta como una tumoración hemisférica elevada, de color similar a la piel o amarillento pálido, con superficie lisa y móvil a la palpación [1,2].
El hallazgo más característico del quiste sebáceo es la tendencia a la agrupación (cluster formation), con aparición de múltiples quistes próximos entre sí [14]. Aunque pueden presentarse de forma solitaria, con frecuencia surgen nuevos quistes en la zona circundante a lo largo del tiempo [14].
Por lo general, son asintomáticos; sin embargo, cuando la pared del quiste se rompe y se produce inflamación, aparecen tumefacción y dolor [1,3]. El contenido de tipo sebáceo fluye desde el quiste roto y puede formarse tejido de granulación inflamatorio en los tejidos circundantes [1].
Un punto de diagnóstico diferencial importante respecto al quiste epidérmico (ateroma) es la ausencia del orificio puntiforme central (umbilicación) en el quiste sebáceo [1]. La tendencia a la presentación múltiple también es un hallazgo útil para diferenciarlo del quiste epidérmico [14].
🏥 Diagnóstico y pruebas del quiste sebáceo
El diagnóstico del quiste sebáceo se basa principalmente en las características clínicas [1,11]. En la inspección se observa una tumoración hemisférica de color cutáneo a amarillento pálido, y en la palpación se palpa como una tumoración móvil de consistencia elástica blanda [1].
En las pruebas de imagen, la ecografía permite visualizarlo como una lesión quística con una zona hipoecoica homogénea en su interior [16]. En la resonancia magnética (RM), la secuencia ponderada en T1 muestra una señal hiperintensa similar a la grasa, y la secuencia ponderada en T2 también presenta señal hiperintensa [16].
Para el diagnóstico definitivo es necesario el estudio histopatológico, siendo esencial confirmar la pared quística formada por células sebáceas maduras [2,12]. En el análisis inmunohistoquímico, los marcadores sebáceos como adipofilina (adipophilin) y perilipina-1 (perilipin-1) resultan positivos [2,12].
En los casos de quistes sebáceos múltiples, es necesario considerar la posibilidad de síndromes tumorales hereditarios como el síndrome de Muir-Torre, recabando la historia familiar y valorando la realización de pruebas genéticas [4,5,13].
💊 Métodos de tratamiento del quiste sebáceo
El tratamiento definitivo del quiste sebáceo es la extirpación quirúrgica [3,16]. La extirpación completa, incluyendo la pared del quiste, puede contribuir a prevenir la recurrencia [3,16]. La intervención se realiza bajo anestesia local, y la línea de incisión se determina en función del tamaño y la localización del quiste [16].
El drenaje mediante punción para eliminar el contenido produce una reducción temporal, pero la pared del quiste permanece y la recurrencia es frecuente [3]. Por este motivo, incluso cuando el objetivo es mejorar los síntomas, se recomienda finalmente la extirpación quirúrgica [3,16].
En los casos de quistes sebáceos múltiples, el plan de tratamiento se determina valorando de forma integral las consideraciones estéticas y funcionales [14]. Dado que no siempre es viable extirpar todos los quistes en una sola intervención, con frecuencia se opta por un tratamiento escalonado en función de las preferencias del paciente y la gravedad de los síntomas [14].
El tratamiento con láser de CO₂ (láser de dióxido de carbono) es también una opción, aunque existe la posibilidad de que la eliminación de la pared quística profunda sea incompleta; por ello, la indicación debe establecerse considerando el riesgo de recurrencia [16].
📈 Evolución y pronóstico tras el tratamiento
Con una extirpación quirúrgica adecuada el pronóstico es favorable; se ha comunicado que la tasa de recurrencia tras la extirpación completa es inferior al 5% [3,16]. Las complicaciones postoperatorias son poco frecuentes y se limitan generalmente a tumefacción transitoria y molestias leves [16]. En los quistes sebáceos múltiples asociados a enfermedades hereditarias como el síndrome de Muir-Torre, son importantes el seguimiento dermatológico periódico y el cribado de patología interna (como el estudio de cáncer colorrectal) [4,5,13].

⚠️ Complicaciones y consideraciones del quiste sebáceo
La principal complicación del quiste sebáceo es la inflamación secundaria a la rotura de la pared quística [1,3]. La ruptura provoca la extravasación del contenido sebáceo hacia los tejidos circundantes, desencadenando una reacción inflamatoria de tipo cuerpo extraño [1].
En los quistes sebáceos múltiples, es necesario tener siempre presente la posibilidad de síndromes tumorales hereditarios como el síndrome de Muir-Torre [4,5,13]. En este síndrome, los tumores sebáceos pueden manifestarse como precursores de cáncer colorrectal o de neoplasias urogenitales, por lo que la detección y el tratamiento precoces son de especial importancia [5,10].
En los quistes sebáceos asociados a nevus sebáceo, existe riesgo de transformación maligna (carcinoma sebáceo) a partir de la pubertad, por lo que se requiere un seguimiento periódico [15,17,18]. En caso de observar un crecimiento rápido o la formación de úlceras, es necesario realizar una biopsia tisular sin demora [17,18].
💰 Coste de la cirugía del quiste sebáceo

❓ Preguntas frecuentes sobre el quiste sebáceo
R: La resolución espontánea del quiste sebáceo es muy poco frecuente [1,3]. Mientras persista la pared quística, el quiste reaparecerá por la reacumulación de su contenido [3]. Para lograr la curación se requiere la extirpación quirúrgica [3,16].
R: La diferencia más importante es que el quiste epidérmico presenta un orificio puntiforme central (umbilicación), mientras que el quiste sebáceo carece de dicha umbilicación [1]. Asimismo, la tendencia a la presentación múltiple del quiste sebáceo constituye otro dato útil para el diagnóstico diferencial [14].
R: Los quistes sebáceos múltiples pueden asociarse a síndromes tumorales hereditarios como el síndrome de Muir-Torre [4,5]. En este caso, dado el mayor riesgo de asociación con neoplasias viscerales como el cáncer colorrectal, se recomienda valorar el asesoramiento genético y la realización de pruebas genéticas [5,13].
R: Cuando se realiza una extirpación completa que incluye la pared del quiste, la tasa de recurrencia es inferior al 5%, lo que representa un pronóstico favorable [3,16]. Sin embargo, la recurrencia es frecuente cuando la extirpación es incompleta o el tratamiento se limita a la punción, por lo que es importante un tratamiento quirúrgico adecuado [3].
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